Resaltan influencia de la artritis sobre la calidad de vida

Un reciente estudio ayuda a confirmar lo que muchos estadounidenses que tienen artritis podrían ya saber, que la enfermedad puede disminuir sustancialmente la calidad de vida.
Los investigadores analizaron los datos de un millón de adultos que participaron en la encuesta del Sistema de Vigilancia de los Factores de Riesgo Conductuales en el 2003, 2005 y el 2007. El 27% de los encuestados que tenía artritis refirió poseer mala salud o aceptable, comparado  al 12% de los que no la padecían.
En comparación con otros adultos, los que tienen artritis presentan un promedio superior de días con menos salud física al mes (siete frente a tres), días con menos salud mental al mes (cinco frente a tres), total de días con menos salud (diez frente a cinco) y días de actividad limitada (cuatro frente a uno), según el informe que aparece en línea en abril en la revista Arthritis Care and Research (DOI: 10.1002/acr.20414).
El estudio también halló que las personas que tienen limitaciones en las actividades relacionadas con la diabetes mellitus presentaban menos calidad de vida en cuanto a la salud que los que no tenían dichas limitaciones.
Los valores de las cinco medidas de calidad de vida relacionada con la salud fueron tres veces peores en los adultos que tenían artritis, en comparación a los que no la tenían.
Las cinco medidas eran demográfica (edad, sexo, etnia/raza), factores sociales (situación laboral, niveles educativos y de ingreso), factores de atención de la salud (acceso y barreras en el costo para obtener atención), conductas relacionadas con la salud (tabaquismo, uso del alcohol, niveles de actividad física) y afecciones de salud  (diabetes mellitus, peso, hipertensión arterial).
Los ingresos familiares reducidos, la incapacidad para trabajar, no poder pagar por la atención y padecer diabetes mellitus se relacionaron de manera intensa con mala calidad de vida relacionada con la salud, según anotaron Sylvia Furner y sus colegas de la facultad de salud pública de la Universidad de Illinois en Chicago.
Además, los adultos que tenían artritis que eran físicamente activos tenían menos probabilidades de referir salud aceptable o mala, según señalaron los autores del estudio.
“Teniendo en cuenta la alta prevalencia de la artritis en los Estados Unidos, las intervenciones deberían enfrentar la salud física y la mental”, concluyó Furner. “Incrementar la actividad física, reducir trastornos coexistentes y aumentar el acceso a la atención de la salud podrían mejorar la calidad de los adultos que tienen artritis”, explicó el galeno.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los médicos han diagnosticado artritis a 50 millones de adultos estadounidenses, cifra que podría aumentar a 67 millones para el 2030.
 

Abril 28, 2011

Fuente: (HealthDay News) MedlinePlus